Constelación de emociones universales. ¡Te quiero entender bebe! Parte 2


15 de mayo 2020 / por Ana Serrano

¿Qué me quieres decir? Las enseñanzas de Paul Hollinger Parte 2.

Constelación de emociones universales

Embrión del mundo afectivo

 

Holinger es un autor de vanguardia, nos describe estas señales, las funciones que cumplen y la guía para decodificarlos.

 

Este autor es psicólogo, psiquiatra y ha dedicado muchos años a la investigación y  al trabajo de consulta con jóvenes con problemas mentales, depresivos, violentos o con tendencias suicidas.

Felizmente opta por el camino positivo, el de la prevención y decide difundir su mensaje de manera entendible.

 

Nos entrega una obra invaluable que intentaremos perfilar en este artículo.

 

Los bebés (por cierto desde recién nacidos) manifiestan la misma constelación de emociones:

Interés, alegría, sorpresa, incomodidad o estrés, enojo, miedo, vergüenza y disgusto (por olor o por sabor).

Estas manifestaciones son el embrión de su mundo afectivo. Contemplarlas con serenidad, nos puede ayudar a elaborar nuestro propio diccionario.

 

Además de enviarnos señales, son muy sensibles a nuestras manifestaciones afectivas. Nuestro interés, tono de voz, lenguaje corporal, nivel de ansiedad son registrados por el bebé y tienen un impacto en el cerebro afectivo.2

 

Un bebé pequeño no sabe esperar el alimento, el ser cargado y necesita una respuesta a su necesidad.

 

No se trata de precipitarse corriendo para que el chiquito no tenga “la menor frustración”. Esto no es sano. Los papás podemos con empatía apoyar el desarrollo paulatino de la demora.

 

Si se trata, en cambio, de envolverlo a distancia con las palabras, reflejando lo que nos imaginamos que sucede. Con una intención legítima de atinarle. Probablemente nos equivocamos. Pero el bebé va a captar  que  le  echamos  ganas  a  comprender.     “Ahí voy bebé, escucho que tienes hambre”

 

Incluso podemos decirle:

“No se qué tienes ¡qué ganas de entenderte” “Te veo triste, te abrazo…”

 

La clave es la EMPATIA que es la habilidad de sentir lo que el otro está sintiendo, haciendo un esfuerzo de ponernos en los zapatos del otro. La posibilidad de EMPATIA está instalada en el cerebro del bebé, en las neuronas espejo, que le permiten la imitación desde recién nacidos.

Hay fotos muy divertidas de papás sacando la lengua y el bebé termina por imitarlo.

 

La empatía en el adulto a veces está un  poco dormida, despertémosla.

 

 


Escena… 3

Hollinger narra una escena que francamente me parece familiar.

 

Mamá habla por teléfono y el bebé la llama llorando. Mamá dice: Un momento nene, hablo con la abuela y el bebé se siente escuchado y espera un momento.

 

Mamá sigue hablando y se engarza en una conversación. El bebé vuelve a llamar. En ese momento la mamá reflexiona que es un niño muy demandante, que se ha vuelto el  centro  de atención y que no es posible que no pueda ni hablar por teléfono. Con este diálogo interno decide irse con el inalámbrico a otro cuarto a seguir hablando ignorando por completo al bebé. Claro que ahora el nene berrea . El no tenía por qué adivinar que su mamá tenía ese diálogo del deber ser entre la amiga consejera y su auto concepto de maternidad. Ahora si que la mama no lo calma: Lo carga,  le revisa el pañal, le ofrece la botella, le muestra un oso de peluche. Están furiosos ambos.

Ohhh..

 


 

 

Ir a la parte 3 del artículo.

Escuchar, aprender el “idioma bebe”. ¡Te quiero entender bebe!

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