Las pantallas en la Primera Infancia, durante la pandemia.

¿Cómo resolver la paradoja que nos plantea, el tratar de evitar que los bebés y niños pequeños se expongan excesivamente a las pantallas y al mismo tiempo, aprovechar el medio para acompañar a las familias, padres y cuidadores, de manera remota, con propuestas valiosas?

Los puntos centrales que debemos analizar son:

  1. Las necesidades de los niños y niñas en primera infancia.
  2. En cuáles casos se vuelve negativa la exposición a las pantallas y por cuánto tiempo.
  3. La perspectiva de edad. 

Los bebés y niños pequeños necesitan sentir conexión con sus cuidadores y experimentar interacciones sensibles y cariñosas. Esta necesidad es vital, con y sin pandemia.  


Su cerebro se “enciende” con un abrazo, se enciende con miradas, juegos, balbuceos.

Cuando mamá acaricia, platica, canta, cuando papá responde a la iniciativa de comunicación del bebé o niño pequeño.

Cuando juegan y se divierten juntos.  Particularmente cuando consuelan.

En este sentido, el “delivery” de contenidos por medio de pantallas, debe tener ese énfasis. Los contenidos se convierten en una propuesta de interacción con su cuidador o cuidadores.   Con las personas significativas

No se trata de que el bebé o niño pequeño se quede hipnotizado o concentrado en la pantalla. De esta manera la pantalla es un medio y no un fin.

Se modela una actividad o juego al adulto y se pasa la estafeta, para que sea la persona que active la actividad o juego.

Puede haber unos momentos breves de conexión con la asesora y con otros bebés o mamás del grupo. Es una conexión activa, como la tendría con los abuelos. Y el medio ofrece entonces continuidad de conexión.

Cuando el pequeño está activo, respondiendo con entusiasmo a la música, a la percusión o al juego, es ideal. Sería un problema si la exposición deja al niño hipnotizado, sin moverse, sin responder.

Se espera que mamá o papá MEDIEN la actividad.

Con el involucramiento que podrían tener en una cita con un amigo o amiga.  (En este caso, la cita es con su hija o hijo)   

Este interés que demuestre el cuidador, será un puente al interés del pequeño. Es una oportunidad de que mamá o papá se vuelvan “los actores” que animen la actividad.

El concepto mismo de foco y atención en los niños y niñas más pequeños es muy diferente al de los adultos. El adulto necesita foco a diferencia de los niños más pequeños, cuya experiencia es global y multi sensorial, dominada por su hemisferio derecho.


Hay veces que el niño, va y viene y aparentemente “no atiende”, sin embargo, incorpora la experiencia de otro modo

De igual forma, la familia recibe sugerencias de juego para otro momento. El o la cuidadora puede incorporar la información para otro momento más propicio.

Hay datos duros que siguen siendo ciertos y es importante reconocerlos para no caer en contradicciones.

El problema de las pantallas en cualquier edad radica en

  1. Cuando impide o sustituye la interacción de calidad o se vuelve la nanny
  2. Cuando la distancia a los ojitos es muy corta
  3. Cuando el niño o la niña le dedica mucho tiempo, deja de hacer otras cosas.
  4. Los niños por sí mismos no tienen la capacidad de parar la actividad y se puede prolongar mucho la exposición a las pantallas cuando el niño es quien maneja el device.  No puede, ni debe ser un juguete.

DO’s

  • Alternar tiempo de pantalla, con espacio al aire libre, en donde la vista se lanza al horizonte y permite a los ojos hacer un ajuste.
  • Alternar tiempo de pantalla con interacción de juego libre en presencia, con interacciones afectivas, como abrazos, retoce, movimiento, y exploración multisensorial
  • Exponer por períodos cortos, generando una interacción similar a la de los abuelos, y mediada por el adulto
  • Entender que el foco de la comunicación es el adulto, lo cual permite que el niño pequeño se pueda despegar por momentos de la escena

DON’Ts

  • Que la Tablet, celular o control, sean sus juguetes manejados a placer.  Esto es MUY PELIGROSO. Los niños pequeños no pueden interrumpir por si mismos la emisión. Quieren más y más.
  • Que exceda la exposición a pantallas más de hora y media
  • Que no se alterne con otras actividades.
  • Que se conciba la exposición a pantallas, como sustituto de interacción.

Esta pandemia nos tiene en casa, de tal modo que el medio digital es lo que hay. Y el tema es hacer lo mejor posible con esto. Protegiendo a los niños pequeños del efecto negativo de la sobre exposición a pantallas.

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